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El botarate

- Papá, quiero ser demonólogo. Jose Antonio era un chaval simpático cuyo hobbie eran las posesiones demoníacas y que, cuando se levantaba cada mañana, siempre de buen humor, echaba un vistazo a su alrededor para ver lo que el príncipe de las tinieblas había hecho con el mundo mientras dormía. - ¿Eso qué es?, preguntó su padre. - Un demonólogo es un experto en Satanás. Estaba tan acostumbrado a las melonadas del chaval que pensó que esta era otra más. Pero no. Se fue al Seminario, lo ordenaron cura, y ahora dedica su tiempo a intentar que la Iglesia vuelva a dar miedo. Me lo encontré en León, donde daba una conferencia en la que decía que Dios provocará una peste, o un hambre, o una guerra , en 10 o 15 años. Para purificar el mundo, decía. Uno se levantó, le dijo que estaba bien purificar el aire de vez en cuando, pero que no ve a Dios trabajando en el servicio de limpieza. También le dijo que, puestos a purificar, imaginaba a Dios sacando de la Iglesia a todos los que, co...

Wallapop

Egunon Mikel Tu padre y yo íbamos a la Plaza Nueva a cambiar cromos. Al acabar, dábamos una vuelta por los pórticos para ver hámsters y periquitos. Yo me quedaba mirando a esos señores que llevaban cosas para vender, y las colocaban encima de una mesa de playa. Dos novelas de Estefanía, un cenicero del alpaca con el escudo de La Coruña, un cortaúñas, un single de Los Brincos, una caja de pinturas alpino a medio uso, y unos calendarios de bolsillo de cualquier año con chicas desnudas, todo esparcido para que ocupara la mesa entera. Miraba a esos señores con un poco de vergüenza. Y miraba a los que se acercaban a preguntar el precio de las cosas con la misma vergüenza. ¿Pero cómo venden eso? ¿Pero quien comprará esa mierda? Hoy he echado un vistazo a mi perfil de wallapop y me he dado cuenta de que soy uno de ellos. Y ni rastro de vergüenza, oye.

Lo que importa y lo que no

Egunon Mikel, cuando el mes que viene Fernando Rivas (entrenador de la campeona olímpica de badminton) entre en un bar de Madrid a tomarse una caña, no lo conocerá nadie. Y lo mismo que a él le pasará a Eva Calvo en Leganés, a Maialen Chourraut en San Sebastián, o a Lourdes Mohedano en Córdoba. Ni aunque entren dentro en el bar con su medalla olímpica colgando del cuello (adónde va ésta, con lo que falta para carnaval, pensarán). El fin de los Juegos y el comienzo de la Liga nos devuelve a la cuestión acerca de lo que importa y lo que no y al esquema Deportes-Cuatro, según el cual merecen más atención las molestias de Messi en los isquiotibiales (¿desde cuando existen los isquiotibiales?) o el último periscope de Cristiano presumiendo de Bugatti que las medallas (3 en un mes, y correspondientes a tres Juegos distintos) de Lidia Valentín. Es lo que pagan los anunciantes, a quienes el badminton, el taekwondo, el piragüismo y la gimnasia rítimica les importan lo mismo que a cada uno...

Mejor chorizos

Egunon Mikel: Vivimos en una ensoñación según la cual las cosas funcionan, y los malos días de uno se compensan con la eficacia y buen hacer de otros. Te das un tajo cortando jamón y un médico experto te da veinticinco puntos bien dados, o se rompe la secadora y los de Fagor te lo arreglan en un periquete. Error. El lunes cerré el coche con las llaves dentro, lo cual es imposible, pero no para mí, porque lo hice (ahora he abierto unas notas en el móvil para ir apuntando todas las cosas imposibles que hago). Las llaves estaban ahí y yo aquí, separados veinte centímetros el uno del otro, con la sola presencia interpuesta de la ventanilla del coche, imposible de bajar para quien no sea mecánico o chorizo. Así que Mapfre llamó a un mecánico de guardia, supongo que porque los chorizos todavía no han descubierto esta oportunidad de negocio (a 130 euros la hora, ganarían más que chirlando). El mecánico tardó una hora en sacar las llaves con un anzuelo de pescar mojarras en Zierbena....

Cámbiame la realidad, que esta es una mierda

Egunon Mikel, una madre vio con su hija de tres años un tráiler de la película "Nunca apagues la Luz" . Y ahora la niña está tan asustada que no quiere andar sola por casa. La madre está desesperada. Como tú no eres madre, no te haces cargo, pero que tu hija no quiera andar sola por casa provoca desesperación. Y si estas desesperado, igual que cuando estás contento, griposo, comiendo, viendo un paisaje, triste, animoso, sorprendido, traumatizado, en La Romareda o estudiando para un examen, vas a Facebook y lo cuentas y pides que retiren el anuncio de una vez, que esto no puede ser, que tu hija va a traumatizarse y vete a tú a saber qué será de su futuro, llena de traumas provocados por trailers inadecuados para el horario infantil. Y eso tendríamos que hacer todos. Escribir a Facebook para que cambien la realidad cuando no nos guste. Facebook lo puede todo (esta mujer ha conseguido que 26136 personas compartan su petición). Yo voy a pedir que quiten la guerra de Siria...

aitite, año 7 del agur

Egunon Mikel: hace siete años que murió el aitite, mi padre. Hoy no reconocería su Bilbao, como has cambiao. Alucinaría, viendo por la calle a chavales con sus smartphones cazando bichos; y leyendo en El Correo cada mañana la deriva de este mundo de locos y de este país sin gobierno. El paso del tiempo es caprichoso, y los últimos días me han traído un recuerdo del aitite que quiero compartir contigo. Había un tocadiscos precioso en la casa de la calle Ledesma. Un artilugio que podía convertirse en maleta y transportarse, pero que nunca se movió de la mesa en la que estaba. Debajo de ella había algunos discos, pocos. Uno de ellos se lo veía poner y se lo escuchaba cantar, y emocionarse. Es el coro de los esclavos de la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi. En ese momento de la obra, que cuenta parte de la historia del pueblo judío, los esclavos hebreos cantan a la tierra y a la libertad perdidas. Rebuscando, he encontrado esta grabación de la que me hablaron. Comienza con Ricardo M...

estar donde hay que estar

Egunon Mikel: hoy te voy a hablar de lo importante que es estar donde hay que estar. Donde hay que estar suele ser el lugar en el que alguien te espera. Si eres profe, tus alumnos, en clase, sentados encima de la mesas y jugando a los pokemons; y si eres médico, tus pacientes, en la sala de espera del ambulatorio, formalitos y hablando del tiempo. En realidad, el mundo funciona porque la gente suele estar donde tiene que estar. Fíjate si el tema es importante. A veces no te apetece estar donde hay que estar. Esto pasa mucho si eres bombero, o forense. O Ministra, que tienes que encontrarte con personas descontentas, o furiosas, por las más variadas razones. Pues te aguantas y vas. Va con el sueldazo de Ministra. Porque las Ministras, también ellas, tienen que estar donde hay que estar. A no ser que tengas que estar en otro lado. Un día, la ministra Ana Pastor miró la agenda y aparecieron dos citas a la misma hora, una en Santiago de Compostela y otra en Madrid (eso pasa porqu...