El ABC es una de las empresas que patrocinan la venida del Papa Benedicto. Para que todo sea como tiene que ser, y que el Pontífice, además del calor de Madrid de agosto, sienta el calor que emite el pueblo español cuando suda arremolinado alrededor de su persona, este famoso diario de la derecha vende por un euro con cincuenta un adminículo que con una sola pasada por los mofletes te pinta la bandera española, sin necesidad de enguarrarse uno y sin que al Santo Padre se le pringuen los santos dedos si le da por hacerte una carantoña. Y lo vende bien. Que uno de cada tres de los seis mil peregrinos que atestaban ayer la estación de servicio de Pina de Ebro llevaba impresa la rojigualda.
Mikel somos todos los que hemos perdido algo antes de tiempo. El padre, las ganas, el anillo de boda... Mikel somos todos los que hemos enfermado mal y pronto. Mikel somos los que, pese a lo uno o a lo otro, todavía conservamos el interés por levantarle la falda a la vida, a ver qué lleva debajo. Mikel es también el nombre de mi sobrino, al que a veces despierto con este guiño por las mañanas.