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Vivir en campo contrario

Egunon Mikel: Ya sabes que el fútbol es como la vida. Y como en la vida las personas, los equipos de fútbol se dividen en dos: los que piensan en defender antes que en atacar y los que piensan en atacar antes que en defender, los que prefieren la seguridad y los que buscan el gol aún a riesgo de ser goleados, los que presionan al rival en campo contrario y los que le esperan en campo propio. El éxito, ganar, no es siempre para los primeros. No te confundas. Como en el fútbol, la vida está llena de ejemplos miserables de gente que a la que no le va mal colgada del larguero de su propia portería. Ayer el Xavi y yo nos mirábamos y sonreíamos viendo a los leones comerse al Madrid. Le explicaba después que el fútbol es como la vida que le toca vivir a él. Que vivir en campo contrario es dejarse de historias y de complejos. De "no puedos" y del "es superior a mi, o a mis fuerzas". Es levantarse de la cama y decir "aquí estoy yo" y ahí enfrente mis tareas...

En conservación

Egunon, Mikel. el lunes, yendo con tu primo Xavi a San Mamés, lo ví preocupado. Resulta que a su novia la habían ingresado en el Hospital debido a unas fiebres altísimas. A su novia, sí. Xavi, con once años, tiene novia formal desde hace casi un año. Cosa que demuestra que la preadolescencia ya no es lo que era, y la Modernidad tampoco, ni la Posmodernidad, y que tiene a los sociólogos muy perdidos. Le pregunté a ver qué tal, y me dijo que la habían metido en conservación. - ¿En conservación?, pregunté. - O algo así, me contestó. La imaginé metida en un bote de formol, flotando lentamente. Y luego en un bote de bonito Campos, con su etiqueta y su fecha de caducidad, en aceite. - ¿No será en observación? - Sí, eso. Y respiré más tranquilo.

De rodillas, como los Magos (y en recuerdo de Jose Luis, tu aitite)

Egunon  Mikel: hace muchos años la gente se arrodillaba bastante. Cuando había dioses, delante de ellos. Y cuando había reyes, también delante de ellos, porque los reyes eran algo así como sobrinos, o enchufados, de los dioses. Hoy ya casi nadie se arrodilla delante de nadie, pero muchos viven arrodillados. Algunos políticos, delante de sus líderes o de sus partidos, cuando tienen que votar lo que no creen, o lo que saben que no es bueno aunque Mariano o Ruiz Gallardón digan que es bueno. Algunas personas viven de rodillas delante de la tele, o de las marcas. A otros los arrodillan los cabrones de sus jefes, o de sus parejas, y no saben levantarse, o no pueden. De rodillas uno debiera caer, así, pum, como los Magos (Mateo 2, 11), cuya fiesta celebramos estos días, cuando se encuentra cara a cara con Dios. Y nada más. Y por lo tanto, habría que reservar lo de arrodillarse para esas ocasiones, que en la vida pasan una vez, o ninguna. Para el resto de las veces, y de los días,...

Cuento de Navidad

Egunon, Mikel: aunque yo creo que Jesús nació en el anonimato más absoluto, y que no hubo ni estrella, ni mula ni pastores cantando villancicos, me gusta la historia de los magos de Oriente. Porque eran tipos que buscaban, buenas respuestas o nuevas preguntas. Y también porque eran tipos que soñaban. ¿Recuerdas la historia? El malvado rey Herodes les había hecho prometer que le dirían dónde estaba el niño. Para matarlo, valiente sinvergüenza. Pero los magos,  avisados en  sueños de que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.  No queda otra que soñar. Solo así se encuentra el camino que lleva a casa. Feliz Navidad

Señales

Egunon, Mikel, Decía el Evangelio de ayer que un día Jesús se paró a escuchar a un grupo de personas que estaban mirando el Templo y comentando lo bonito que era y lo gordas que eran las piedras y qué aspecto tan imponente daban al conjunto. Sin que nadie le preguntara nada, Jesús se dirigió al grupo y les dijo que de ese maravilloso conjunto monumental no iba a quedar piedra sobre piedra. O hacía un día estupendo o los otros habían desayunado torrijas, porque en lugar decirle oye, que nos dejes tranquilos que estamos mirando el paisaje sin molestar a nadie, le preguntaron dos cosas: que cuándo iba a pasar aquello, y que cuáles serían las señales que anunciarían semejante desastre. Jesús, que como ves tenía un día apocalíptico, les soltó un rollo que la mayoría no entendió. Ni yo tampoco, porque fue escuchar lo de las señales y comenzar mi cabeza a dar vueltas al asunto, que cuando me quise dar cuenta estábamos en el Sanctus. Yo me pregunto, ...

abrefácil

Egunon, Mikel. Qué alivio leer a Forges esta mañana! De hecho, yo compraría el brik de leche en el que pusiera "abrir solo con tijeras de cocina", las latas en las que pusiera "abrir solo con abrelatas", los embutidos en los que apareciera la leyenda "herméticamente cerrado. Para abrir, llamar al 902 y tal y tal". Igual que hacen con las cuchillas de afeitar, que vienen en un envase que solo se abre con las tijeras de podar el césped. O con los cartuchos de impresora, a los que en lugar de un envase ponen tres, y cada uno se abre de una manera diferente, y ninguna fácil. La obsesión por hacer fácil lo que no es fácil, y mi ingenuidad, a prueba de farsantes, ha dejado mis camisas perdidas de leche, aceite vegetal, grasilla de chorizo y salsa de mejillones. A ver si la detención del individuo ayuda a poner las cosas en su sitio.

Tiene cojones

Tiene cojones, Mikel, que el día más caluroso del verano sea el primero del otoño. También los tiene que revientes una rueda al llegar a casa a las tres de la tarde y que el coche quede parado al sol y cuesta arriba. Entonces tu orgullo te impide llamar a Mapfre y te pones a cambiar la rueda, sin comer, a treinta y cinco grados, teniendo al lado a un Andoni tan voluntarioso como volátil. En los Fiat el gato está guardado en el motor. Para descubrirlo se emplea un tiempo. Para sacarlo, otro tiempo, y para colocarlo, otro más grande, teniendo en cuenta que este incluye el rato de nivelar el auto aprovechando un badén. Aflojar las tuercas es sencillo, salvo la de seguridad, que obliga a conocer el emplazamiento de un adaptador de tuerca que se tarda una media de diez minutos en encontrar en la guantera, después de buscarla en muchos otros sitios. Dicho sea de paso, no acierto a saber por qué la guantera se llama guantera. Descolgando la rueda de repuesto se rompe el cable que la...