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Animalistas

Leí el día de año nuevo en un periódico de Arkansas que algunos se quejaban de que habían llovido pájaros debido al stress durante los fuegos artificiales de fin de año. Pues que se hubieran ido a dormir a la hora.

educación

A las personas, cuando te ven en silla de ruedas parado en una esquina leyendo o mirando al cielo a ver cómo se acerca una tormenta, les resultas familiar, o lastimero, no sabría cómo decirlo, y se sienten obligados a hacer algo, a cumplir con una norma de urbanidad. Como no saben el qué, suelen saludar.  Así, con un chasquido de lengua o con un ligerísimo movimiento de cabeza, o con un gruñido apenas audible. Y cuando les contestas bien alto diciendo buenos días, señor, se sobresaltan. Qué gracia, oye!

Laicismo agresivo

Pasando por Kueto en la ambulancia vimos a una señora salir del portal haciendo la señal de la cruz, pidiendo así el amparo divino frente a los peligros de la calle, y darse de la misma contra un señor muy grande que bajaba leyendo el periódico, con tan mala suerte que cayó de lado y se rompió la cadera. - Toma, por idiota, dijo Conchi, la de Kabiezes. A mi el comentario que pareció una de esas muestras de laicismo agresivo de las que tanto se queja Rouco, pero no dije nada, porque el entorno se llenó de una actividad que me dejó paralizados los vocablos y los músculos. El conductor bajó, metió a la señora en una camilla y en dos minutos estabamos de camino hacia el hospital con los lanzadestellos y las sirenas puestas, y Patro, la de San Juan, gritando como una loca que le pisara más. Nos pasa cada cosa...

El angel celador

No sé cómo convencer a mi hija de que los ángeles existen. Le contaba hace un rato que ayer estuve con uno en el quirófano aquel. Parecía un ser humano, porque tenía manos, y cara y ojos y voz y sonrisa, pero era un ángel. Las personas no son así. Sus manos eran suaves y calientes, como las de las personas, y mantuvo su cara en todo momento cerca de la mía. Me susurró al oído cada paso, ahora un pinchazo, ahora frío, ahora te va a escocer un poco, ya esta... Me llamaba por mi nombre de pila, por el que solo me llamaban mis padres, cómo lo supo no sé, y me lo dijo en el mismo tono y el mismo volumen con el que mi madre me invitaba a la vida cada mañana mientras metía la estufa en el cuarto y sacaba de mi cama la bolsa, ya fría. Quise preguntarle por algo relacionado con la intervención, pero me dijo sonriendo que él solo era el celador. Sé que es difícil de ver, pero no sé qué más pruebas quiere.

Un día va a haber un disgusto

A la gente que trabaja en los quirófanos hay que dejarla en paz, y no agobiarle con cosas del mundo exterior. ¿Qué es eso de que suene un móvil en plena anestesia para recordar a uno que coja el pan cuando vuelva a casa?. - ¿de media cocción, como siempre? ¿grande o mediana? Hombre, le da un barrniz de humanidad a la intervención, pero a veces desconcentra. O que te llamen del Colegio para decir que tu hija se ha puesto mala y está vomitando en el baño, que a ver qué hacen con ella. - pues ahora no puedo ir porque estoy cogiendo una via. Voy en seguida . Y luego tienen en la cabeza que a qué hora cierran la panadería y qué hace ésta vomitando si le he dado un Saldeva esta mañana. Y si estás pinchando para poner el suero, como la cabeza no está en la aguja ni en el brazo sino en el Jefe de Estudios del Instituto, pues te sale mal, le haces un daño del carajo al pobre que va ser intervenido, le rompes la vena y todo el suero empieza a irse por ahí, por el brazo, buscando un ...

Ambientazo (2)

Y además, desde la parte de atrás de la ambulancia no solo oyes las conversaciones, sino que ves las manos moviéndose en el aire, y las caras de esos hombres y mujeres cargados de sabiduria: - ahora los jóvenes no saben nada, les enseñas una azada y no saben lo que es, dijo Patrocinio, de San Juan. - ni poner un puchero de alubias saben, añadió Conchi, de Kabiezes. - vosotras si que no sabéis nada, que no sabéis ni leer , intervino Armando, de Portugalete, que estaba sentado en medio de las dos. En la que se ha metido, pensé yo. - oye tú, que yo las letras ya me las sé,   le contestó Conchí con un poco de rabia. . y qué que no se leer, yo he trabajado toda mi vida, hasta el año 50, que soy hija de labradores, le dijo indignada Patrocinio. Lo que me da rabia es no saber nadar, a mis 87 años... Y al llegar al Hospital, pelillos a la mar, y nos despedimos con besos. Y con que te vaya bien y que no te hagan daño.

Ambientazo

Cada vez nos lo pasamos mejor en la ambulancia. Como siempre vamos los mismos... Y ya tenemos confianza con el conductor. Ayer me devolvió mi casette de Demis Roussos, que ya llevábamos una semana con el, y le dí uno de José Vélez, que pusimos para cantar todos durante el viaje, "ven a tomar, el vino nuevo de mi tierra nataaaal". En el viaje de ida me tocó el asiento de atrás, desde el que me pegaba las toñejas el paralítico, y me dí cuenta de que me gusta más porque tiene los cristales tintados. Así puedes hacer burla a los de la OTA sin que se den cuenta.