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Entradas

Ana

Egunon Mikel el domingo pasado viví una de las emociones más intensas de mi vida (de mi vida de últimamente, porque de la otra se me van olvidando cosas, y sensaciones). Estaba en la calle viendo cómo a 10 metros de mí Ana se despedía de las niñas a las que ha entrenado estos años. Y de sus aitas y amas. ¡Cuánto la quieren! Durante cada entrenamiento, hora tras hora, exigió esfuerzo, trabajo, disciplina, rigor, y todas esas cosas que parecen sacadas de libros de pedagogía antigua. Enseñó a pensar en el equipo, a sacrificarse por el equipo, a querer al equipo. Habló con todas y habló con cada una. Habló de lo que se hace en la piscina y de lo que se hace fuera de la piscina. Y lo hizo destilando (destilar se hace gota a gota) cariño en cada palabra y en cada silencio. Yo la vi llegar exhausta a casa cada noche, como solo les pasa a los que, además de dejarse la piel en el trabajo, dejan también el alma. Ese cariño lo recibió de vuelta, y ahora es el tesoro con el que via...

Las cosas, en su sitio

Egun on, Mikel Valverde deja de ser el entrenador del Athletic. Qué pena. Pena que se vaya y pena, también, muchas cosas que se oyen estos días, que parece que el Athletic se ha pasado cuatro años seguidos perdiendo tres a uno en el Calderón después de jugar mal al fútbol. El corto plazo, se llama eso. Te condena a ir con unas gafas especiales con las que solo ves de cerca. Si te las quitas, ves, primero, que Valverde es un extraordinario entrenador de fútbol, y ves también que haber estado seis años dirigiendo al Athletic hace más especial la historia de este club singular. Segundo, que el Athletic es un equipo grande (de eso te das cuenta solo con pasear por las calles de Bilbao). Gane o pierda. Juegue bien o juegue mal. Y ves también que haber sido su entrenador durante seis años hace más bonita la historia personal de Ernesto Valverde. Todo lo demás, partidos ganados, perdidos, errores y aciertos cometidos, son cosas de personas. Personas como el Txingurri y persona...

Ikusi arte, portero

Egunon Mikel Hace cuatro años el Espanyol ganaba 0-4 en San Mamés. Vaya paliza. Gorka Iraizoz jugó mal. Y San Mamés lo abroncó. Algunos, incluso, se rieron de él, y hacían uuyyyy cuando agarraba una pelota fácil. Gorka se fue a su casa ese día, jodido, y cuando volvió al equipo le esperaba el banquillo. No buscó excusas fuera: que si con este sistema los porteros jugamos muy expuestos, que si la sombra de Iribar es alargada, nada. Buscó ayuda en otros para mirar dentro de sí mismo, y encontrar los motivos por los que su rendimiento era tan malo. Y haciendo cosas distintas, mejorar. Y volvió. Tardó menos de un mes. Reapareció en Pamplona, firmando una actuación impecable . Y se quedó cuatro años más debajo de los palos del Athletic, estando siempre entre los mejores porteros de la que llaman la mejor liga. Ahora se va. La ley del fútbol, dicen. Hasta él, que piensa que Kepa y Remiro son mucho mejores de lo que él era con su edad. Y yo, que voy a todos los sitios, hasta a...

El botarate

- Papá, quiero ser demonólogo. Jose Antonio era un chaval simpático cuyo hobbie eran las posesiones demoníacas y que, cuando se levantaba cada mañana, siempre de buen humor, echaba un vistazo a su alrededor para ver lo que el príncipe de las tinieblas había hecho con el mundo mientras dormía. - ¿Eso qué es?, preguntó su padre. - Un demonólogo es un experto en Satanás. Estaba tan acostumbrado a las melonadas del chaval que pensó que esta era otra más. Pero no. Se fue al Seminario, lo ordenaron cura, y ahora dedica su tiempo a intentar que la Iglesia vuelva a dar miedo. Me lo encontré en León, donde daba una conferencia en la que decía que Dios provocará una peste, o un hambre, o una guerra , en 10 o 15 años. Para purificar el mundo, decía. Uno se levantó, le dijo que estaba bien purificar el aire de vez en cuando, pero que no ve a Dios trabajando en el servicio de limpieza. También le dijo que, puestos a purificar, imaginaba a Dios sacando de la Iglesia a todos los que, co...

Wallapop

Egunon Mikel Tu padre y yo íbamos a la Plaza Nueva a cambiar cromos. Al acabar, dábamos una vuelta por los pórticos para ver hámsters y periquitos. Yo me quedaba mirando a esos señores que llevaban cosas para vender, y las colocaban encima de una mesa de playa. Dos novelas de Estefanía, un cenicero del alpaca con el escudo de La Coruña, un cortaúñas, un single de Los Brincos, una caja de pinturas alpino a medio uso, y unos calendarios de bolsillo de cualquier año con chicas desnudas, todo esparcido para que ocupara la mesa entera. Miraba a esos señores con un poco de vergüenza. Y miraba a los que se acercaban a preguntar el precio de las cosas con la misma vergüenza. ¿Pero cómo venden eso? ¿Pero quien comprará esa mierda? Hoy he echado un vistazo a mi perfil de wallapop y me he dado cuenta de que soy uno de ellos. Y ni rastro de vergüenza, oye.

Lo que importa y lo que no

Egunon Mikel, cuando el mes que viene Fernando Rivas (entrenador de la campeona olímpica de badminton) entre en un bar de Madrid a tomarse una caña, no lo conocerá nadie. Y lo mismo que a él le pasará a Eva Calvo en Leganés, a Maialen Chourraut en San Sebastián, o a Lourdes Mohedano en Córdoba. Ni aunque entren dentro en el bar con su medalla olímpica colgando del cuello (adónde va ésta, con lo que falta para carnaval, pensarán). El fin de los Juegos y el comienzo de la Liga nos devuelve a la cuestión acerca de lo que importa y lo que no y al esquema Deportes-Cuatro, según el cual merecen más atención las molestias de Messi en los isquiotibiales (¿desde cuando existen los isquiotibiales?) o el último periscope de Cristiano presumiendo de Bugatti que las medallas (3 en un mes, y correspondientes a tres Juegos distintos) de Lidia Valentín. Es lo que pagan los anunciantes, a quienes el badminton, el taekwondo, el piragüismo y la gimnasia rítimica les importan lo mismo que a cada uno...

Mejor chorizos

Egunon Mikel: Vivimos en una ensoñación según la cual las cosas funcionan, y los malos días de uno se compensan con la eficacia y buen hacer de otros. Te das un tajo cortando jamón y un médico experto te da veinticinco puntos bien dados, o se rompe la secadora y los de Fagor te lo arreglan en un periquete. Error. El lunes cerré el coche con las llaves dentro, lo cual es imposible, pero no para mí, porque lo hice (ahora he abierto unas notas en el móvil para ir apuntando todas las cosas imposibles que hago). Las llaves estaban ahí y yo aquí, separados veinte centímetros el uno del otro, con la sola presencia interpuesta de la ventanilla del coche, imposible de bajar para quien no sea mecánico o chorizo. Así que Mapfre llamó a un mecánico de guardia, supongo que porque los chorizos todavía no han descubierto esta oportunidad de negocio (a 130 euros la hora, ganarían más que chirlando). El mecánico tardó una hora en sacar las llaves con un anzuelo de pescar mojarras en Zierbena....