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Y ver la gabarra surcar mi corazón

Egunon Mikel en esta semana que dio comienzo el lunes 1 de junio, los análisis de sangre que se realizaron a miles de personas en Bizkaia mostraban unos leucocitos anormalmente grandes e hinchados, aunque absolutamente inocuos. Numerosas muestras fueron enviadas a hospitales de referencia, con el fin de encontrar alguna pauta que explicara este fenómeno tan extraño. Los resultados de las investigaciones fueron concluyentes: en un leucocito de cada paciente, se observaba claramente una gabarra llena de gente bailando y cantando. Y ver la gabarra surcar mi corazón ….

Momentazos en rojo y blanco

Egunon Mikel ¡qué fin de semana en Barcelona!, ¿eh? No sabría con cuál de los momentazos quedarme. Si este en el que, para responder a la camaradería de Enrique Cerezo, que lo cogió por el hombro, Xavi deslizó su brazo hacia la espalda del presidente chocando contra sus posaderas, y respondiendo con un uy perdón al iep anterior del mandatario rojiblanco. Si cuando, segundos antes, Andoni había dejado plantado al mandamás del Atlético de Madrid cuando este le tendía la mano para saludarle, porque Andoni solo vive para la pantalla de su Xperia, que lo reclamaba. Si a esa bajada en coche de media hora por la Diagonal cantando "el Athletic es campeón, uo o o o o, y sin la mano de Dios o, o, o, oooo", y saludando a dos culés que vimos y a una marea rojiblanca que lo ocupaba todo. Si ese trago en Canaletas antes de que lo invadieran ellos. Si ese viaje en el suburbano compartiendo el mismo metro cuadrado con dos de Lekeitio y tres de Santa Coloma de Gramanet,...

El sector de la barra que ocupas en la vida

Egunon, Mikel. el otro dia entré a un bar de pintxos en Barcelona. Nada más hacer ademán de coger el primero, un camarero me dio dos cosas: el alto y las instrucciones. Estas últimas, complejísimas. Al menos, para mi. O para mi en modo-voy-a-tomar-dos-pintxos-para-cenar. Verás. Los pintxos están agrupados en platos de diferentes colores, me dijo, y tú tienes que decirme de qué colores quieres los pintxos para que te ponga tantos platos de pintxos como colores elijas. Como verás, prosiguió, hay también palillos de diferentes tamaños, grandes, medianos y pequeños, en función del precio del pintxo. Después de comértelo tienes que dejar el palillo en el plato y entregarlo al camarero que te haya sido asignado, para proceder al cobro. En este momento yo miro a mi alrededor buscando una cámara oculta, y al no verla, pienso para mí: este señor, o me ha visto cara de empanao o me ha visto cara de chorizo, o es un empleado de esos supereficaces que hacen todo lo que les dice el jefe. Y fue ...

Hay que leer más el Evangelio

Egunon Mikel, Una vez, hablando de la bondad de Dios, que para él era tan bueno como un padre, Jesús preguntó a la gente: - a ver, ¿quién de vosotros, si su hijo le pide pan, le da una piedra? - Ninguno, por Dios, qué cosas tienes, Jesús!! contestaba la multitud. Pero siempre hay uno que no entiende nada. Jesús lo vio, y volvió a preguntar. - Vale, vale, pero, a ver, ¿qué padre, si su hijo le pide un pescado, le da una serpiente? - Hala!, pero cómo le vas dar a un hijo una serpiente, hombre!!, contestó uno en voz alta -, con lo que cuesta agarrarlas! - Pues a mi abiertas y la plancha no me disgustan, dijo otro. - Pero callaros ya, dijo una señora gorda, ¿no veis que es un ejemplo? Pescado, bueno, serpiente, asquerosa... Pues aprovechando que vas a dedicar la Semana Santa a reflexionar sobre el contenido de estas y otras santas enseñanzas, yo te pregunto: ¿qué madre del siglo XXI, si su hijo le pide leche, le da leche de soja? ¿Una madre de la liga de la soja? ¿Una mad...

Ignacio y los contextos

Egunon Mikel: me sorprenden las audiencias de la series policíacas americanas en España. Es más entretenido leer la prensa o escuchar la radio. España es un país policiacamente (imagino que esto está mal dicho) entretenido. En los Estados Unidos los encuentros entre policías y sospechosos se producen en callejones aislados (en España no hay tantos callejones sin salida repletos de cajas y contenedores como en USA, eso es cierto) o en cubículos grises herméticos y deprimentes. Aquí se usa la cafetería. Allí se ponen gafas oscuras y hablan bajito. Aquí no: imagínate que eres el presidente de un gobierno autonómico y te llama un policía para quedar. Pues aunque el tema te dé mala espina, le citas en el bar de enfrente, en la mismísima Puerta del Sol, que es como el desierto de los Monegros pero al revés, con mucha gente yendo, viniendo, estando y sacándose fotos, y no te llevas ni gafas oscuras, ni el bigote postizo, ni dos guardaespaldas, ni un par de testigos por si al policía se le o...

defensa de la palabrota

Egunon Mikel: El otro día me pillaron delante de un parquímetro cagándome en todos sus muertos y en la puta que lo echó, al parquímetro. El jodido no me daba el ticket y se quedaba con el euro. La persona que me vio tenía una imagen de mí que no concordaba con lo que estaba viendo, y de inmediato, bajé del pedestal en el que me tenía subido y pasé a ser para ella un ser humano común, del grupo de los maleducados. No soy el único perjudicado por los juicios ajenos. El otro día, en Pina, Pedro Sánchez dijo coño y Mariano Rajoy dijo que sobreactuaba. Ni la persona que me vio jurando en la calle ni Mariano Rajoy han descubierto aún lo liberador de la palabrota, y su poder para aportar significados a un mundo en el que no hay más que significantes. Fíjate en Cristiano, todo lo que llevaba tragándose desde que no da una a derechas, y cómo ayer, nada más meter el primer gol, se cagó hasta el el último socio del Madrid, el pobre. Tampoco han descubierto, ni el testigo de mis exabruptos...

UNA DE DISCULPAS TONTAS

Egunon Mikel: Lo de Celia Villalobos el otro día en el Pleno del estado de la Nación me recuerda a cuando era pequeño. No sabes a cuántos de nosotros nos han pillado jugando a barcos, o a tres en raya, o leyendo revistas, digamos, de poca altura cultural, en medio de una clase. Los más osados inventaban una disculpa cuando les llamaban la atención, lo cual no valía para nada, bien por la ridiculez que revestía la propia excusa, normalmente una cosa muy absurda, bien por el argumentario poderoso del profesor de turno. Yo aprendí que eso está mal. Aunque la clase sea un pestiño, como pasa tantas veces. Y que no hay excusa que valga. Te comes las tonterías que dices y cumples el castigo. Pues bien, ya puedes haber sido la mejor alcaldesa de Málaga, y la Ministra de Sanidad más imaginativa y ocurrente, ya puedes estar capacitada por tu condición femenina para hacer dos cosas a la vez, ya puedes trabajar mucho y merecer desconectar un rato de cuando en cuando, ya pueden haberte pilla...