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Esperando al 17

Como mi hija, al usar indiscriminadamente el modem usb de movistar, procede a descargas que se ventilan en un pis pas los cinco gigas que tengo contratados, paso muchas tardes en blanco esperando a que llegue el día 17 para recuperar la velocidad normal del dispositivo.

En esas estaba, esperando al 17, cuando vi que el pequeño se dirigía a la papelera armado con unas tijeras, y sacaba de ella una publicidad de no sé qué casa de cosméticos que utilizaba como reclamo a una hermosa joven en bikini. Al ver que se ponía a recortar pregunté que qué hacía y me dijo que estaba recortando. Eso ya lo veo, contesté, lo que quiero saber es qué piensas hacer con la foto de esa chica, pues llevarla a clase, me dijo, para qué, pues para enseñarla a mis amigos, de eso nada, por qué, pues porque nueve años no es edad ni gobierno para andar en esas cosas, hombre, ¿o es que tus compañeros llevan fotos de chicas desnudas?, pues claro, y qué tiene que ver el gobierno, nada, pero deja ahora mismo esa foto, esa chica y esas tijeras, o te vas a buscar un problema.


Inmediatamente avisé a la escuela para que vigilaran los corritos de los de 3º en los recreos.


Esperando al 17 me doy cuenta de cosas que, de otro modo, me pasarían desapercibidas.

Comentarios

  1. Lo tuyo es una paciencia mayúscula, positividad a tope y un aprovechamiento práctico de la capacidad de observación ¡que te cagas!

    Si lo supiesen los del observatorio astronómico del monte Palomar de San Diego (California), te darían gratis otro pincho de USB conectado, con dedicación exclusiva mientras esperas al 17 y garantizaban los avances sobre teorías astronómicas a la velocidad de la luz.

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