Ir al contenido principal

De ocho a tres

Para sostener conversaciones superficiales de más de veinte minutos una persona necesita cumplir varias condiciones:

Primera, trabajar en horario de ocho a tres. Está uno más fresco y se ha sufrido menos rato los embates de esta no siempre bien agradecida vida. Además, saliendo a esa hora, uno puede ver en la televisión, mientras come, los programas en los que personas que no tienen nada que contar lo cuentan todo durante mucho rato dando lugar a largos debates con gente que aplaude.

Segunda, una concepción de la vida y de la realidad más bien liviana.

Tercera, manejar con soltura algunos lugares comunes, como aquel de yo de política no entiendo, pero...

Cuarta, haber acumulado cierta experiencia en casi todo, para poder contestar, diga lo que diga el otro, aquello de pues a mí me pasó lo mismo.

Y quinta, que los clientes, o los pacientes, o lo que sea, cambien cada poco tiempo, porque así puedes sacar el mismo tema una y otra vez sin sensación de repetirte.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, se va volviendo mi hogar, llenándoseme de nombres. No es ya un extraño país lejano en el horizonte, es cita donde me aguardan pupilas que me conocen, labios que me dieron besos, pieles que llevan mis roces. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, de gestos ya conocidos de amor, de abrazos que acogen, en los que revivir puedo amadas palpitaciones, y tantos y tantos sueños que aguardan consumaciones. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones: me gusta saber que Dios prepara para los hombres Paraísos que permiten recuperar los adioses. Allí se me van llegando uno a uno mis amores, con besos hoy silenciosos que tendrán resurrecciones. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, se va volviendo mi hogar, llenándoseme de nombres.

El ser humano en busca de la infelicidad

Egun on, Mikel Ya sé que ya estás trabajando, pero eso no te excusa de leer filosofía.  En 1670, Pascal escribió que  "la infelicidad del hombre se basa sólo en una cosa: que es incapaz de quedarse quieto en su habitación." Yo pienso en ello a menudo. Lo hago cada vez que salgo a la carretera y veo la A-8 colapsada en dirección a Castro, Laredo y Noja, que son tres sitios donde los vizcaínos insatisfechos con su vizcainidad buscan compensaciones de algún tipo. Pienso en ello, también, y me recorre un escalofrío el espinazo, cuando la AP-7 me enseña Benidorm, y cuando veo imágenes de humanos venidos de los lugares más remotos, venidos incluso de Bilbao, porfiando a las siete de la mañana por un metro cuadrado de arena de playa en el que poner la toalla para juntarse durante horas con miles de personas semidesnudas que van y vienen e incordian y se alivian en el tiempo del baño, contribuyendo así de manera notable a la par que asquerosa al recalentamiento del ya recalentado Med...

Hipermetropía

Bueno, Mikel, al final te van a poner gafas porque tienes hipermétrope y astigmático, o como se diga. Lo que quiere decir que eres un Mendigutxia de los auténticos, con sus defectos visuales y sus correctores antipárricos. Es muy chulo llevar gafas. Si te dan un balonazo eres el primero del que se preocupan, si se rompen, Alain Afflelou te las cambia por unas nuevas, si se te ensucian, las puedes limpiar con unos esprais que, cuando se te acaban, rellenas el botecito con agua y limpian igual, en los aviones embarcas primero - mujeres embarazadas y niños con gafas, dicen - y muchas más ventajas que ahora no puedo recordar. Andan Andoni y Xavi pensando en hacer un equipo de primos con hipermetropía para jugar a algo, pero no encuentran ningún deporte olímpico en el que se compita de tres en tres, y se pasan de la mañana a la noche pegados a la tele buscando. A ver si se te ocurre algo.