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alubias y judías

La patria común e indivisible de todos los españoles no es España, sino la alubia. Vayas donde vayas puedes comer unas alubias, habas, fabes o judías, o como las llamen, cojonudas. Secas o caldosas, siempre acompañadas de los mejores productos del cerdo y de las vacas, son el buque insignia de la gastronomía de cada rincón.

Para estudiar y mejorar la especie, el Gobierno español creó, en 1921, la Misión Biológica de Pontevedra, que tiene localizadas trescientas variedades de alubias en toda España, imaginate, para comerlas todos los días y además, comer distinto, y a la que hoy puedes ir a que te fabriquen un guisante lágrima, o cualquier otra chuminada de las que necesitan los cocineros estrella para que la gente haga ooh, al ver lo que les presentan en el plato.

Pero de todas las cosas a las que dedica su tiempo este laboratorio, la que me parece más apasionante tiene que ver con los nombres de las leguminosas. "Feixón, feijóo, frijol, claramente vienen de Phaseolus, que es nombre original en latín de aquello que se trajo de Centroamérica y los Andes, hace muchos años, cuando a los colonizadores los obsequiaban con fabadas colosales, y dijeron esto me lo llevo para casa y haba y alubia eran las denominaciones de otras variedades que se cultivaban antes del Descubrimiento de América y que fueron desplazadas por la Phaseolus cuando penetró", dice el director de la Misión.

¿Pero judía? ¿Qué tienen que ver los judíos con las alubias? ¿O es por el modo de ser de las alubias, o de comportarse en el plato, o en el aparato digestivo? ¿O es por los sacramentos, que siempre acompañan y siempre son distintos? ¿y existe la alubia kosher? ¿y cómo es?.

Que digo yo que ya que hay una Misión en Pontevedra, podrían ocuparse del tema.

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