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Los hechos y su interpretación (1)


A ver, ¿qué es un dato?. Que el Athletic ha ganado veinte veces a la Real en su casa y que el paro alcanza casi los cuatro millones de personas en España. ¿Y para que sirve un dato? Para hablar de la realidad, pensaba yo, para explicarla, para decir como es.

Pero qué va. Tiene razón Reyes Mate, que dice que lo realmente llamativo en estos tiempos que corren es el abismo entre lo que los hechos dan a entender y lo que les hacemos decir.


Es lo que ocurre con la Ministra de Economía de España. A la señora Salgado, el hecho de que el paro haya aumentado en 61000 personas en agosto, puesto en su contexto, no le parece un mal dato.

De lo cual he deducido que yo estaba equivocado, que los datos van por lado y la realidad por otro. Que los datos habitan su propio mundo, el mundo de los datos, de los indicadores, de los números y la cifras. Allí viven ellos, los hechos y los datos, cada uno con su contexto. El contexto de un dato es como su familia, su mujer y sus hijos. Y a veces el contexto lo explica todo, y no puedes juzgar un dato si saber qué cosas se cuecen en su contexto, si tiene hijos adolescentes problemáticos o un marido irascible.

Así que cuando me encuentro con un dato le pregunto por su familia, para no meter la pata a la hora de hablar.

Comentarios

  1. Es lo que tienen los números, que parecen objetivos, pero ¡cuidado!.

    Dices 5, pero no es lo mismo tener 5 pelos (como Mortadelo) que 5 mil millones de pelos.

    Las unidades también dicen mucho, nada tienen que ver andar: 1 micra (la millonésima parte de un metro) con 1 año-luz (9.460.000.000.000 km).

    El 61 000, también es poco decir, porque no es lo mismo que hay 61 000 parados de los 61 000 trabajadores que había; que aumentar en 61 000 los parados en el total de habitantes de Andorra, que del estado español.

    Y ya no te cuento lo subjetivos que se ponen los números cuando tienes en casa 1, de los 61 000 parados de agosto.

    Luego, coges el cero: El cero (0) es el signo numérico de valor nulo, que en notación posicional ocupa los lugares donde no hay una cifra significativa. Pero si está situado a la derecha de un número entero, multiplica por diez su valor; colocado a la izquierda, no lo modifica.

    Ya lo dijo Einstein, todo es relativo. Y lo llevaba a la práctica, él pensaba sus grandes teorías basadas en números y los cálculos para demostrarlas los hacia su matemático de cabecera.

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