Ir al contenido principal

Como vino se fue

Ya va el wifi. Se arregló solo, sin que nadie hiciera nada.

El lavavajillas empezó a funcionar por su cuenta a las cinco y media. Y tuve que llamar al técnico para que cambiara de ruta y se olvidara de mi casa.

A mis hijos no les importa ver la tele de color verdoso, porque como estamos en semana Champions...

Y cuando la operaria me iba a poner la multa de la OTA de ayer, llegué yo, le ofrecí una mantecada (elegi la que tenía forma de corazón) que acababa de comprar y, después de sonreir, me deseó buen día.

Lo malo es que esto que me pasa da la razón a aquellos que enfrentan los problemas comiendo pipas y esperando a que pasen.

Y me molesta un huevo.

Comentarios

  1. Pues, ya me gustaría a mí, que se me pegara algo de los de las pipas. Llegan al mismo sitio que yo, pero mucho más relajados.

    ResponderEliminar
  2. Yo pienso que tener esa templanza es una de las competencias básica que debería practicarse en Primaria y en ESO.

    Porque en algunos casos es temperamental y no hace falta aprendizaje.

    Pero supongo que bien enseñado y bien practicado nos vendría muy bien a los fuguillas.

    Yo lo hubiera agradecido, porque desde bien pequeña se me tendría que ver lo angustias que era. Y cogido a tiempo, estaría ahora con un control y una cachaza para lo que no tiene remedio, que sería otra.

    ¡Bienaventurados los templados y serenos de corazón, porque sólo sufrirán y harán sufrir lo imprescindible!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, se va volviendo mi hogar, llenándoseme de nombres. No es ya un extraño país lejano en el horizonte, es cita donde me aguardan pupilas que me conocen, labios que me dieron besos, pieles que llevan mis roces. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, de gestos ya conocidos de amor, de abrazos que acogen, en los que revivir puedo amadas palpitaciones, y tantos y tantos sueños que aguardan consumaciones. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones: me gusta saber que Dios prepara para los hombres Paraísos que permiten recuperar los adioses. Allí se me van llegando uno a uno mis amores, con besos hoy silenciosos que tendrán resurrecciones. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, se va volviendo mi hogar, llenándoseme de nombres.

un regalo original

Ya tengo pensado lo que voy a regalar en Navidad. Unos canadienses han inventado la chaqueta inteligente, capaz de detectar el estado de ánimo de su portador, y de subirselo, si fuera necesario, a través de la reproducción de archivos multimedia. Cuando la prenda, gracias a sus sensores, identifica en el portador una emoción decaída, se conecta a Internet y le ofrece, gracias a un altavoz que tiene en la capucha, canciones o frases para reconfortarle. La chaqueta tambien puede proyectar imágenes emotivas o texto en una de sus mangas. Imagínate, que vas por la Gran Vía y de repente una señora deprimida encapuchada con la que te cruzas empieza a emitir el I was born to love you de Freddy Mercury a todo volumen, qué susto. Y que cuando te giras para mirar lees en los neones de sus brazos Dios te quiere , o Mariano te ama , o soy fea pero resultona . Aunque yo ya tenía una chaqueta anti - estrés. Con los bolsillos llenos de chocolatinas. Y sin tanta mariconada.

La malvada sociedad del bienestar (1)

Junto a sus muchas bondades, como el alargamiento de la esperanza de vida de los seres humanos, el diseño actual de la sociedad del bienestar encierra algunas maldades que me veo en la obligación de sacar a la luz. Es tal la cantidad de años que se le abren por delante a la persona, que, para aligerar el coste de mantenimiento de huesos y tendones, el sistema diseña artilugios que acortan por el lado de allí lo que la dieta mediterránea alarga por el lado de aquí. Hay muchos de estos inventos, darían para una serie de estúpidos comentarios como este, pero hoy voy a referirme a las fundas nórdicas, objeto que se ha generalizado en la misma medida que Ikea ha ido sustituyendo a Pedro Salcedo en el diseño y suministro de ropa de cama para bilbaínos y bilbaínas. Que hay que ser bobo, porque esta tienda del Casco Viejo regalaba siempre la confección de cortinas a quien compraba un par de sábanas. Bajera, encimera y manta. Y ya está. Así dormíamos. Pero no, ahora toca la funda, con su rellen...