Ir al contenido principal

Cala Pedrosa

Una vez me dí un paseo. Y caí, literal, en una playita nudista. Eran 15. O 17. No lo sé muy bien porque no los conté. Pero sé que eran impares porque había algo disonante en el conjunto.

Todos desnudos.

Todos me miraban fijamente y en silencio.

A mí.

O a mi atuendo. A mi polo carrefour de 4 euros. A mis pantalones kalenji transpirables de 4 euros. A mis calcetines kalenji de 4 euros los tres pares. O a mi gorra de propaganda del Ayuntamiento del Valle de Trápaga. O a mis zapatillas asics de 95 euros.

De manera que lo que captaban sus ojos era también bastante disonante.

Ellos allí.

Y yo aquí.

Y en medio el silencio.

Sonreí, les saqué una foto y me fuí.

¿Qué iba a hacer yo?

Comentarios

  1. ¡Hombre! Podías haberte ahorrado la foto.

    Seguro que lo caro que tú llevabas en los pies, se entiende que el que camina mucho debe cuidarlos; equivalía a la súper crema protectora de factor 90 que ellos, si son prudentes, se aplicarán en las zonas más delicadas que habitualmente no van al aire.

    No lo veo tan disonante.

    Al menos en los Bancos y de forma habitual también va "el desnudo" a pedir un crédito y se encuentra frente "al vestido" que representa al banco y le saca una foto de todos los datos económicos.
    Uno está aquí, los otros allí.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, se va volviendo mi hogar, llenándoseme de nombres. No es ya un extraño país lejano en el horizonte, es cita donde me aguardan pupilas que me conocen, labios que me dieron besos, pieles que llevan mis roces. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, de gestos ya conocidos de amor, de abrazos que acogen, en los que revivir puedo amadas palpitaciones, y tantos y tantos sueños que aguardan consumaciones. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones: me gusta saber que Dios prepara para los hombres Paraísos que permiten recuperar los adioses. Allí se me van llegando uno a uno mis amores, con besos hoy silenciosos que tendrán resurrecciones. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, se va volviendo mi hogar, llenándoseme de nombres.

El ser humano en busca de la infelicidad

Egun on, Mikel Ya sé que ya estás trabajando, pero eso no te excusa de leer filosofía.  En 1670, Pascal escribió que  "la infelicidad del hombre se basa sólo en una cosa: que es incapaz de quedarse quieto en su habitación." Yo pienso en ello a menudo. Lo hago cada vez que salgo a la carretera y veo la A-8 colapsada en dirección a Castro, Laredo y Noja, que son tres sitios donde los vizcaínos insatisfechos con su vizcainidad buscan compensaciones de algún tipo. Pienso en ello, también, y me recorre un escalofrío el espinazo, cuando la AP-7 me enseña Benidorm, y cuando veo imágenes de humanos venidos de los lugares más remotos, venidos incluso de Bilbao, porfiando a las siete de la mañana por un metro cuadrado de arena de playa en el que poner la toalla para juntarse durante horas con miles de personas semidesnudas que van y vienen e incordian y se alivian en el tiempo del baño, contribuyendo así de manera notable a la par que asquerosa al recalentamiento del ya recalentado Med...

Hipermetropía

Bueno, Mikel, al final te van a poner gafas porque tienes hipermétrope y astigmático, o como se diga. Lo que quiere decir que eres un Mendigutxia de los auténticos, con sus defectos visuales y sus correctores antipárricos. Es muy chulo llevar gafas. Si te dan un balonazo eres el primero del que se preocupan, si se rompen, Alain Afflelou te las cambia por unas nuevas, si se te ensucian, las puedes limpiar con unos esprais que, cuando se te acaban, rellenas el botecito con agua y limpian igual, en los aviones embarcas primero - mujeres embarazadas y niños con gafas, dicen - y muchas más ventajas que ahora no puedo recordar. Andan Andoni y Xavi pensando en hacer un equipo de primos con hipermetropía para jugar a algo, pero no encuentran ningún deporte olímpico en el que se compita de tres en tres, y se pasan de la mañana a la noche pegados a la tele buscando. A ver si se te ocurre algo.