Ir al contenido principal

I will allways love you

Egunon Mikel:

a veces leo la prensa y creo que estoy leyendo el egunon de hace un par de años, de cuando tenía el radar permanentemente orientado al lado estúpido de la vida. O a lo mejor es que a la gente le ha dado por hacer el chorra sin recato, o que los periodistas no tienen otra cosa que contar, yo que sé.

Hoy he leído en La Vanguardia que en un vuelo de Los Angeles a Nueva York, una pasajera se puso a cantar sin parar aquella canción de Withney Houston en la película "El guardaespaldas", I will allways love you, y tal y tal. Debía hacerlo a voz en grito, y además no paraba, por lo cual, la azafata, primero, y el sobrecargo, después, le llamaron la atención, señora, que está molestando, y ella que siempre te querré, dale que te pego, hasta que salió el comandante, señora, que su voz interfiere con los instrumentos de vuelo, y nada, que te querré toda la vida, señora, que quedan seis horas de vuelo. Y luego la tripulación tuvo que contener al pasaje, que decía que o se calla o la reviento, los más violentos, hasta que el comandante tomó tierra en Kansas City, llamó a los munipas, que subieron al avión, esposaron a la interfecta y se la llevaron a comisaría. Por el camino se la oía cantar sin parar, I vill allways love you, qué fragor, cantaba contra viento y circunstancia, hasta que le pusieron pentotal en vena, toma amor hasta la muerte, a ver si te callas de una vez. Y la mujer calló, lógicamente, abotargada por el fármaco.

Una vez despertó, y preguntada por los motivos de su extraño comportamiento, alegó que la medicina que toma para tener controlado el azúcar en sangre hace que se desboquen en ella las ganas de cantar, lo que hace que se reproduzcan con demasiada frecuencia comportamientos ridículos de los que luego se avergüenza, y que le van a acabar arruinando, que a ver qué hago yo en Kansas si tenía que estar trabajando en Nueva York.

Y luego hay gente que no lee el periódico. ¿Tú lo entiendes?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, se va volviendo mi hogar, llenándoseme de nombres. No es ya un extraño país lejano en el horizonte, es cita donde me aguardan pupilas que me conocen, labios que me dieron besos, pieles que llevan mis roces. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, de gestos ya conocidos de amor, de abrazos que acogen, en los que revivir puedo amadas palpitaciones, y tantos y tantos sueños que aguardan consumaciones. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones: me gusta saber que Dios prepara para los hombres Paraísos que permiten recuperar los adioses. Allí se me van llegando uno a uno mis amores, con besos hoy silenciosos que tendrán resurrecciones. Se me va poblando el cielo de rostros y corazones, se va volviendo mi hogar, llenándoseme de nombres.

un regalo original

Ya tengo pensado lo que voy a regalar en Navidad. Unos canadienses han inventado la chaqueta inteligente, capaz de detectar el estado de ánimo de su portador, y de subirselo, si fuera necesario, a través de la reproducción de archivos multimedia. Cuando la prenda, gracias a sus sensores, identifica en el portador una emoción decaída, se conecta a Internet y le ofrece, gracias a un altavoz que tiene en la capucha, canciones o frases para reconfortarle. La chaqueta tambien puede proyectar imágenes emotivas o texto en una de sus mangas. Imagínate, que vas por la Gran Vía y de repente una señora deprimida encapuchada con la que te cruzas empieza a emitir el I was born to love you de Freddy Mercury a todo volumen, qué susto. Y que cuando te giras para mirar lees en los neones de sus brazos Dios te quiere , o Mariano te ama , o soy fea pero resultona . Aunque yo ya tenía una chaqueta anti - estrés. Con los bolsillos llenos de chocolatinas. Y sin tanta mariconada.

La malvada sociedad del bienestar (1)

Junto a sus muchas bondades, como el alargamiento de la esperanza de vida de los seres humanos, el diseño actual de la sociedad del bienestar encierra algunas maldades que me veo en la obligación de sacar a la luz. Es tal la cantidad de años que se le abren por delante a la persona, que, para aligerar el coste de mantenimiento de huesos y tendones, el sistema diseña artilugios que acortan por el lado de allí lo que la dieta mediterránea alarga por el lado de aquí. Hay muchos de estos inventos, darían para una serie de estúpidos comentarios como este, pero hoy voy a referirme a las fundas nórdicas, objeto que se ha generalizado en la misma medida que Ikea ha ido sustituyendo a Pedro Salcedo en el diseño y suministro de ropa de cama para bilbaínos y bilbaínas. Que hay que ser bobo, porque esta tienda del Casco Viejo regalaba siempre la confección de cortinas a quien compraba un par de sábanas. Bajera, encimera y manta. Y ya está. Así dormíamos. Pero no, ahora toca la funda, con su rellen...